El escándalo del dieselgate, que estalló en septiembre de 2015 y arruinó la imagen del grupo Volkswagen, sigue causando víctimas. Este jueves le ha tocado a la emblemática firma de coches deportivos Porsche, del mismo grupo de automoción. El Gobierno alemán anunció la prohibición de la venta a un modelo de Porsche Cayenne por falsear emisiones. Es decir, no se matricularán vehículos de este modelo, los que equipan motor diésel TDI de 3.0 litros con un software de gestión del motor irregular, hasta que lo autorice la Oficina Federal de Vehículos a Motor (KBA, por sus siglas en alemán).