Intropia moderniza los orígenes

Las pequeñas cadenas de moda, ligadas a un público muy definido, suelen tener con el paso de los años un problema serio: el envejecimiento de sus clientas. Así ha ocurrido con Intropia, fundada en 1994 y cuyo creador, Constantino Hernández, se debatía entre el dilema de adaptarse a la creciente edad de su público (entre los 35 y los 50 años) o rejuvenecerlo. Un problema difícil de resolver, señala Paula Rodríguez, directora general de la empresa desde agosto. “Cuando te pones a buscar un público mucho más joven corres el riesgo de que el mercado no te entienda. Empiezas a hacer ropa para gente que no ha entrado en la tienda y tus clientas de siempre no encuentran qué ponerse”.

Seguir leyendo.