Si bien los plutócratas de derecha de Estados Unidos pueden estar en desacuerdo sobre cómo clasificar los principales problemas del país —por ejemplo, la desigualdad, el crecimiento lento, la baja productividad, la adicción a los opioides, las escuelas pobres y el deterioro de las infraestructuras— la solución que ofrecen siempre es la misma: bajar los impuestos y desregular, para “incentivar” a los inversores y “liberar” la economía. El presidente Donald Trump confía en este paquete para hacer que EEUU sea grande otra vez.