Miseria y milagro económico: las dos caras de Filipinas

Cuando uno observa el cuadro macroeconómico de Filipinas, el país parece tenerlo casi todo a favor para convertirse en otra historia de éxito en el sudeste asiático: un crecimiento económico alto y sólido, bajos niveles de deuda, una inflación controlada o una fuerza laboral amplia y joven son algunos ejemplos. El buen comportamiento de la economía, sin embargo, no ha repercutido en una reducción de la desigualdad o en la mejora de la calidad de vida de la mayoría de la población del país, una cuarta parte de la cual sigue por debajo del umbral de la pobreza.

Seguir leyendo.