Los desocupados que no buscan empleo caen un 40% con la recuperación

Irene Muñoz, de 34 años, perdió su trabajo como recepcionista de hotel a comienzos de 2015. Estuvo buscando otro durante seis o siete meses. Sin éxito. Desistió. “Veía que la situación no remontaba. Buscaba en los portales de empleo, en LinkedIn, enviaba currículum y nada”, apunta por teléfono desde Madrid. Lo que describe de sus sentimientos en ese periodo se acerca mucho a lo que recogen los manuales: “Al principio piensas que es normal, luego sientes frustración y después impaciencia”. Con el paso del tiempo y la falta de frutos, optó por dejar de buscar y centrarse en cuidar a su hija.

Seguir leyendo.