Las negociaciones del grupo Aena y los sindicatos tienen un actor que no se sienta a la mesa y que la condiciona de forma determinante: el Ministerio de Hacienda. La posición de este departamento es decisiva para que las dos reivindicaciones más importantes salgan adelante: un incremento de plantilla de 700 trabajadores entre Aena y la matriz Enaire, y la recuperación del poder adquisitivo perdido por la plantilla durante la crisis, en torno al 8%. A este último punto, Hacienda muestra muchas resistencias, apuntan fuentes del propio departamento, que rechaza establecer diferencias salariales entre estos trabajadores y otros del sector público.