En las cuevas de Puente Viesgo, donde hay pinturas rupestres con más de 41.000 años, ya había piedras que usaban para cazar y para sus pinturas que venían de Francia. En la Motilla de Daimiel, en los primeros asentamientos urbanos de los iberos de hace 2.000 años, ya había marfil africano. Por lo tanto, los primeros pobladores europeos eran inmigrantes y había comercio con África antes de que llegaran los Fenicios.