CaixaBank, la tercera entidad más grande de España, ha decidido acabar con la incertidumbre y la inquietud que ha generado entre sus clientes la marcha del proceso independentista, tanto fuera como dentro de Cataluña. Los ahorradores temen por las consecuencias que pudiera tener la posible declaración unilateral de independencia y han sacado parte de sus depósitos, aunque la entidad reduce las cantidades a «cifras manejables». Para los clientes, el mayor temor es que CaixaBank pudiera quedarse fuera de la zona euro —supondría quedarse sin el acceso a la liquidez imprescindible del Banco Central Europeo— o de la protección del Fondo de Garantía de Depósitos.