En global, el Fondo parece aliviado con el mayor dinamismo experimentado en las grandes locomotoras del mundo, pero vuelve a poner el acento en las reformas estructurales y alerta de los bajos salarios. El FMI eleva una décima la proyección de crecimiento mundial para 2017 y 2018, que queda en un 3,6% y un 3,7% respectivamente frente al 3,2% en 2016.