Le llaman la «capital del cava» y el bautizo no es un capricho. Sant Sadurní d’Anoia (Alt Penedès, Barcelona) rezuma cava. Cuenta con más de 80 bodegas que se dedican a elaborar el famoso espumoso y es el feudo de dos de los colosos del sector: Freixenet y Codorníu. O al menos lo era porque el anuncio de las dos compañías de trasladar su sede social fuera de Cataluña ha despertado cierta inquietud en el municipio.