Banco Sabadell ha alcanzado en los nueve primeros meses del año un beneficio neto de 653,8 millones de euros, lo que supone un 1,1 % más que en el mismo período de 2016, un incremento que alcanza el 4,2 % si se tiene en cuenta la variación a tipo constante. La entidad, que recientemente ha trasladado su sede social y fiscal a Alicante por la situación política en Cataluña, mantiene su previsión de cerrar el año con un beneficio de 800 millones de euros.