Bankia obtuvo un beneficio neto atribuido de 739 millones de euros en los nueve primeros meses de 2017, lo que supone un incremento del 1% respecto al mismo periodo del año anterior, debido a las menores provisiones por el descenso de la morosidad y los mayores resultados por las operaciones financieras. El banco público ha elevado los ingresos por comisiones un 4% y ha reducido los gastos un 3%, pero el impacto de los bajos tipos de interés y la caída del crédito han provocado que desciendan todos los márgenes de la cuenta de resultados de la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri.