El dinero estaba listo desde que en julio se aprobaron los Presupuestos del Estado: una partida de 500 millones para dar 430 euros mensuales durante año y medio para los jóvenes participantes en la Garantía Juvenil —unos 800.000 inscritos con datos de septiembre— que sean contratados con un contrato de formación y aprendizaje. Pero esa partida, cuyo fin último sería luchar contra el paro juvenil (una tasa del 36%), acabó intacta 2017. ¿Por qué? Esa ayuda todavía no se ha puesto en marcha ni hay un texto legal que la regule.