Las rentabilidades de los últimos años no han estado a la altura de sus expectativas, ni de las mías”. Edouard Carmignac, fundador y presidente de la gestora de fondos que lleva su apellido, una de las firmas independientes más grandes de Europa con 56.000 millones en activos, hizo propósito de enmienda esta semana durante la reunión anual con clientes en París. El sesgo conservador y de preservación de capital de sus estrategias y una lectura mejorable del mercado en algunos aspectos (la fortaleza del euro les pasó factura en 2017) provocaron que sus fondos estrella, Investissement y Patrimoine, se perdieran buena parte de la fiesta alcista de las bolsas el pasado año.