El fundador del gigante sueco del mueble Ikea, Feodor Ingvar Kamprad, ha muerto a los 91 años tras una vida dedicada a su exitosa empresa, que creó de la nada, y a la que transmitió su obsesión por la democratización del diseño y la eficiencia. Fue este sábado en su casa en Småland (sur de Suecia), de forma tranquila y rodeado de sus familiares y amigos tras una «corta enfermedad». Con una fortuna estimada por Bloomberg de 47.200 millones de euros, deja un imperio que emplea en la actualidad a 190.000 personas en varias partes del mundo y genera un volumen de negocio de 36.300 millones de euros.