El Banco Santander obtuvo un beneficio neto atribuido de 6.619 millones de euros en 2017, un 7% más que el año anterior, tras destinar 897 millones a cargos extraordinarios, entre ellos la integración del Popular. Este banco, adquirido tras su quiebra en junio pasado, tuvo unas pérdidas de 37 millones «debido al cargo de 300 millones del tercer trimestre con motivo de los costes de integración previstos», ha informado hoy la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Sin esta carga, el resultado del Popular en seis meses ascendió a 263 millones. El mercado recibió los resultados con ligeras subidas en las acciones (ver cotización).