En 1977, Finn Kydland y Edward Prescott escribieron un artículo sobre el problema de la inconsistencia temporal y consiguieron el Nobel de Economía. Es el mismo problema al que se enfrentó Ulises en la Odisea en la isla de las sirenas. Para no ser arrastrado por sus cantos se ató al mástil y se puso de cera en los oídos. La curva de Phillips establece una relación entre la tasa de desempleo y la tasa de inflación. Los dos autores incorporaron expectativas al análisis y demostraron que los Gobiernos tienen incentivos para manipular los tipos de interés y el dinero en circulación para reducir la tasa de paro y generar más inflación. Y recomendaron reglas para evitarlo.