Volkswagen apuesta por competir en dos frentes: el de los coches eléctricos y el de los motores tradicionales (diésel, gasolina). “Estamos construyendo nuevas estructuras, pero sin dañar las que ya tenemos”, ha explicado este martes el presidente del fabricante automovilístico alemán, Mathias Müller, en la presentación de los resultados de la empresa en 2017. Marca así una estrategia contraria de la que anunció su rival mundial, Toyota, que acaba de anunciar que renuncia a vender coches con motor diésel en Europa.