La Caixa d’Enginyers, una entidad cooperativa de crédito que tiene la sede en la Via Laietana de Barcelona desde hace 50 años, sacó rendimiento el año pasado por el simple hecho de no moverse de ahí. A partir del referéndum ilegal del 1 de octubre, las dos grandes entidades bancarias de Cataluña, La Caixa y Banc Sabadell, trasladaron su sede social fuera de la comunidad autónoma como respuesta a la inseguridad jurídica. Este gesto fue mal recibido por una parte de los clientes, y los dos bancos vieron cómo algunos de sus clientes dejaban la entidad, de lo cual se benefició Caixa d’Enginyers: la entidad decidió no mover la sede y muchos usuarios trasladaron sus cuentas a esta cooperativa. En concreto, la entidad creció en 2017 un 12,5% en clientes, hasta llegar a 160.412 socios, mientras que su crecimiento habitual de la base social no había superado nunca el 9%.