En 2016 y 2017, el sistema de pensiones ha tenido un déficit de casi 19.000 millones. Para este año también se espera un déficit abultado: más de 18.000 tomando la diferencia presupuestada entre ingresos y gastos antes de que entren en juego operaciones financieras. Cuando se consideran estas, se llega al equilibrio, porque ahí se incluyen los 15.164 millones de euros previstos del crédito (un 50% más que en 2017) y los casi 4.000 millones del Fondo de Reserva (algo menos de la mitad de lo que había al final de 2017).