El Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha devuelto a Alemania el crédito que le concedió en medio de la crisis para financiar a pymes. Este préstamo ha sido reintegrado de forma anticipada al banco público alemán Kfw, con el fin de ahorrarse unos 10 millones de euros. «Es un ejemplo más del giro que ha dado la economía española. Otorgado en unas circunstancias muy difíciles, su devolución es una prueba más de que España ha vuelto a los mercados», señaló el presidente del ICO, Pablo Zalba, en su comparecencia el pasado martes en el Congreso con motivo de los Presupuestos Generales del Estado para 2018.
En el verano de 2013, la prima de riesgo española descendía después de haber tocado los 631 puntos durante 2012. Pero incluso así rondaba los 300 puntos. La liquidez todavía seguía siendo un grave problema, especialmente para las pymes, a las que los bancos habían cerrado el crédito. Así que Alemania quiso mostrar en público su respaldo a España. Máxime cuando ya había aprobado el grueso de las reformas exigidas. En una reunión en Granada, los entonces ministros de Economía e Industria, Luis de Guindos y José Manuel Soria, escenificaron su buena sintonía con Wolfgang Schäuble y Philipp Rösler, a la sazón titulares de Finanzas y Economía alemanes. Y allí rubricaron un préstamo de Berlín para que las pymes españolas pudiesen acceder a financiación más barata.