Las manifestaciones de este Primero de Mayo, convocadas por los sindicatos UGT y CC OO, transcurrieron por más de 70 ciudades españolas, incluyendo las 50 capitales de provincia, en las que abundaron las reivindicaciones feministas y por unos salarios dignos. La marcha central transcurrió por Madrid bajo el lema Tiempo de ganar: igualdad, mejor empleo, mayores salarios y pensiones dignas. Unai Sordo, secretario general de CC OO, advirtió: «O hay justicia social o hay conflicto social garantizado». Pepe Álvarez, secretario general de UGT, recriminó al Gobierno que el problema de las pensiones «no se va a solucionar con un pacto a oscuras». La manifestaciones con motivo del Día del Trabajo se celebran desde 1886: las primeras protestas se celebraron en Chicago para pedir la reducción a ocho horas de la jornada laboral, que entonces podía ser de hasta 18 horas. En Estambul al menos 77 personas fueron detenidas durante las movilizaciones.