Ha sido tema común entre los analistas desde hace unos años las insuficiencias, desequilibrios y debilidades con las que la economía global ha ido alejándose de lo peor de la crisis. Para muchos no se había salido completamente de la misma, a pesar de la favorable evolución macroeconómica. Parecía que lo peor había pasado ya hace algún tiempo. Sin embargo, los acontecimientos de las últimas semanas traen nubarrones financieros, en particular para los emergentes. Los desequilibrios eran globales, pero el detonante, de algún modo, parece estar viniendo de la administración Trump.

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