Ryanair obtuvo un beneficio neto de 1.450 millones de euros en su último año fiscal de 2017 (de 31 de marzo de 2017 a 31 de marzo de 2018), el 10% más que en el ejercicio anterior. La aerolínea irlandesa logró estos resultados pese a la ola de cancelaciones que afectó a más de 20.000 vuelos que tuvo que afrontar el pasado año por la salida de pilotos fichados por otras compañías, y que más tarde ha derivado en el primer conflicto sindical que afronta la compañía desde su creación