En su último discurso como gobernador del Banco de España, (abandona el cargo el 8 de junio), Luis Linde advierte de los riesgos que persisten en la economía española. En el capítulo de las pensiones, comenta que la situación deficitaria actual «se verá presionada por el efecto del envejecimiento de la población», por lo que reclama reformas que «aumenten la transparencia del sistema, refuercen la relación entre las contribuciones y las prestaciones y, en especial, mantenga un mecanismo de ajuste automático que garantice su sostenibilidad». Este mecanismo es el conocido como factor de sostenibilidad, que combina ciertos parámetros como la edad de jubilación, los años de cotización necesarios o el importe inicial de la pensión, vinculado a la esperanza de vida de la población.