Las huelgas han puesto contra las cuerdas a las compañías aéreas. Desde el 21 de marzo, los paros de los trabajadores del centro de control de Marsella han provocado cientos de cancelaciones y retrasos. Esa instalación vigila el tráfico aéreo de todo el sureste de Francia y una franja del Mediterráneo que va hasta el sur de Cerdeña. Airlines for Europe, que agrupa a varias compañías que suman cerca del 75% de los pasajeros del continente, estima que un millón de viajeros se han visto afectados por las cancelaciones y retrasos. “Las rutas más afectadas son las que hacen el recorrido desde el norte de Europa hasta las regiones del Mediterráneo”, explica el director general de la entidad, Thomas Reynaert.