Los estadounidenses son más ricos que nunca. El patrimonio que acumulan las familias superó los 100 billones de dólares (cerca de 85 billones de euros) en el primer trimestre. Son seis billones de dólares más que desde marzo de 2017, periodo que coincide con el primer año de Donald Trump en la Casa Blanca. Y eso pese a que las inversiones en activos financieros cayeron a comienzos de año por la volatilidad en Wall Street. Buena parte de este avance se atribuye a la apreciación de la vivienda.