Se avecina un verano de turbulencias para el tráfico aéreo en el cielo europeo. Las huelgas de controladores, fundamentalmente en Francia, han penalizado la fluidez de los vuelos durante la primavera y anticipan una temporada alta caótica y enredada por culpa de las demoras y las anulaciones. Lo dice Airlines for Europe (A4E), la mayor asociación de aerolíneas de Europa y de la que forman parte compañías como Air France-KLM, EasyJet, Lufthansa, Norwegian, Ryanair o el grupo IAG. La entidad denuncia que en lo que va de año los paros de controladores han provocado «5.000 cancelaciones de vuelos y miles de retrasos». Según la misma fuente, el impacto para la economía europea es millonario. Y España se lleva la peor parte del daño.