El monopolio de los datos por Internet se ha convertido en uno de los principales riesgos para la competencia entre empresas. La Comisión Europea ha impuesto este miércoles una multa récord a Google por incurrir en prácticas ilegales al comercializar Android, su sistema operativo para móviles. Ese castigo, de 4.343 millones de euros, puede verse agravado si el gigante tecnológico no cambia de conducta en 90 días. Bruselas considera que Google “utiliza Android como vehículo para cimentar el dominio de su buscador”. La empresa ya ha anunciado que recurrirá la decisión.