El BBVA ha obtenido un beneficio neto atribuido de 2.649 millones en el primer semestre de 2018, lo que supone un incremento del 14,9% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Todos los márgenes de la cuenta de resultados están a la baja, pero el beneficio sube por la menor necesidad de provisiones ante la mejoría de la morosidad. El banco se ha visto afectado por la caída del valor de las divisas con las que trabaja en relación con el euro. Sin esta variable, los márgenes hubieran subido.