España ha salido beneficiada de los vetos que han establecido las grandes potencias económicas a la inversión china en sectores estratégicos. Alemania, Francia y especialmente EE UU han bloqueado en los últimos ejercicios la entrada de capital chino en grandes compañías y eso ha provocado un traslado de esos fondos a otros países, de los que se está beneficiando España. Ese es el análisis que realiza un informe del servicio de estudios de Solunion, la joint venture que comparten la francesa Euler Hermes y la española Mapfre, en el que se apunta que en el primer semestre se ha cerrado una operación (la compra de la participación del 50% de Goldman Sachs en Redexis), que ha elevado la llegada de fondos en torno a los 1.100 millones de euros. Se trata de la segunda cifra más alta de la serie histórica desde la crisis de 2008, solo superada por la cifra de 2016, en la que se registró la venta de Urbaser, filial de ACS, a un conglomerado chino por 1.200 millones de euros.