Tal y como venía adelantando el sector, la competencia de otros destinos mediterráneos, como Turquía o Egipto, empieza a notarse en el turismo español. En los hoteles, por ejemplo, que durante el mes de julio tuvieron menos clientes y se quedaron menos tiempo que el año pasado. Así, las pernoctaciones registraron un descenso del 2,2% respecto al mismo mes del año pasado. La caída, segunda consecutiva y primera para un mes de julio desde 2014, se nota sobre todo entre los extranjeros. Además, la estancia media volvió a caer ligeramente. Los precios un 1,22%, mucho menos que el año pasado.