Los empleados de Wells Fargo vuelven a tropezar. Esta vez por un incidente aparentemente menor que no afecta a sus clientes. Pero el nuevo episodio vuelve a poner en evidencia la cultura tóxica que sigue dominando en el banco de San Francisco. La entidad acaba de confirmar el despido o la suspensión de directivos que falsearon facturas para embolsarse las cenas que encargaban antes de dejar la oficina.