Cuando uno escucha al presidente izquierdista de Venezuela, Nicolás Maduro, esta remota aldea de 1.300 almas parece estar a la vanguardia de la innovación en las criptomonedas. Ubicada en una sabana aislada en el centro del país, Atapirire es la única ciudad en un área que según el Gobierno está rebosante con 5.000 millones de barriles de petróleo. Venezuela asegura que esas reservas son el respaldo de una moneda digital llamada “petro”, que Maduro lanzó en febrero. Este mes aseguró que será la piedra angular de un plan de recuperación para esta nación sumergida en la crisis. Reuters ha llevado a cabo una investigación exhaustiva de cuatro meses.