El fabricante tecnológico chino TCL, encargado de fabricar la BlackBerry desde 2016, anunció el martes pasado que estos terminales llegaban a su fin. A partir de agosto dejará de producirlos, aunque dará soporte técnico hasta el verano de 2022. La empresa canadiense ha coqueteado los últimos 10 años con todo tipo de soluciones, sobre todo destinadas a empresas, para no colgar el cartel de cerrado por defunción. No le ha servido de nada, pese a que a mitad de los 2000 lideraba la carrera de los smartphones, con un dominio de la cuarta parte de la cuota de mercado. Contaba con casi todos los ingredientes para reinar y suceder a Nokia en la nueva era móvil de no ser por un elemento que consiguió destronarlo: el iPhone.