Las bases de cotización son la referencia que toma la Seguridad Social para calcular cuánto tiene que pagarle los trabajadores y los empresarios. Esa base, en realidad, se corresponde con el salario del trabajador. Pero tiene límites. En 2017 son 764,4 euros al mes por abajo y 3.642 euros por arriba. La decisión de subir el salario mínimo un 8% tiene una consecuencia directa sobre la base mínima, ya que se corresponde con el SMI. Así el año que viene se situará en 825 euros. La máxima, por su parte, subirá un 3%, lo que lo sitúa en 3.751,2 euros.