Un hombre acostumbrado a conseguir sus objetivos. Así es Boris Barboni (Roma, 1979), quien, tras licenciarse en Políticas y Relaciones Internacionales en Reino Unido, tuvo claro que su futuro estaría lejos de los parlamentos. Se adiestró en el mundo de las ventas en Colgate y L’Oréal y en 2015 dio el salto a Ferragamo para afrontar el reto de levantar una división de perfumes cerca de desaparecer. Lo logró gracias a un plan de rejuvenecimiento que convenció a Bulgari de que era el hombre que necesitaban para acercarse a las nuevas generaciones. Lo hizo multiplicando las ventas de la firma, lo que le ha valido para dirigir la compañía en España, Andorra y Portugal, donde ha tenido que lidiar con una crisis sanitaria sin precedentes.