Prometiendo a sus inversores alcanzar la libertad financiera, Arbistar 2.0, una empresa española con sede en Tenerife dedicada a las criptomonedas, consiguió atraer a miles de personas a su plataforma. El pasado 12 de septiembre, la compañía emitió un comunicado en el que culpando a un fallo informático, informaba de que se veía obligada a congelar las cuentas de sus 120.000 clientes. De facto, esto significa que nadie puede recuperar el dinero ingresado en el sistema de Arbistar. Aunque la compañía se ha comprometido a devolver lo invertido escalonadamente, algunos de los clientes de Arbistar ven difícil la recuperación de su capital y ya están organizando medidas judiciales contra la empresa por presuntos delitos de estafa.