El desplome del tráfico aéreo desde septiembre, el parón de las reservas para la temporada de invierno y recientes anuncios de reducción de capacidad por parte de grandes grupos de aerolíneas (Ryanair e IAG), han motivado la reacción de Aena con el diseño de un nuevo marco de incentivo a las operaciones que se habilitará el 1 de noviembre.