A principios de este año, cuando empezaron a llegar desde China las primeras noticias sobre una “misteriosa neumonía” —uno de los síntomas de la enfermedad que enseguida sería bautizada con el nombre de Covid-19—, pocos imaginaban que términos como teletrabajo, ERTE o moratoria hipotecaria, entre otros conceptos económicos, se habrían utilizado posteriormente con tanta asiduidad. Existir, existían. Pero quedaban al margen, como si designaran algo quimérico, en algunos casos, o fueran destinados a indicar pocas situaciones muy concretas. Por el contrario —tal como ocurrió en la anterior crisis con la prima de riesgo, solo por hacer un ejemplo— los estragos provocados en la economía por la pandemia de coronavirus los han convertido rápidamente en muy populares.