El sábado 16 de enero entró en funcionamiento el impuesto a las transacciones financieras, más conocido como tasa Tobin, que grava con un 0,2% las operaciones de compra de acciones emitidas en España por cotizadas con una capitalización superior a los 1.000 millones de euros. Ayer, primera jornada de negociación bursátil desde la entrada en vigor del tributo, la normalidad fue la tónica de la sesión y no se pudo apreciar ningún efecto secundario, tanto en el funcionamiento ni en la contratación de los valores afectados por el gravamen, según reconocieron los operadores del mercado. No obstante, los expertos señalan que para comprobar el impacto real de la medida habrá que esperar un tiempo.