Los casi 15.000 empleados de Abengoa están en vilo ante la solicitud del concurso de acreedores de la matriz el pasado lunes. Bancos y fondos han decidido poner fin a la concatenación de ampliaciones de plazos desde el 6 de agosto, cuando se firmó el tercer salvamento de la compañía y que no ha podido ser ejecutado. A cierre de 2019, el pasivo de la matriz pasivo sumaba 6.000 millones. Pero la misión siempre fue salvar la filial operativa, Abenewco 1. La compañía, asesorada en la estrategia judicial por Ramón y Cajal, y acreedores manejan tres alternativas para conseguirlo.