Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 3.611 millones en 2020, lo que supuso un incremento del 4,2% en un contexto marcado por la crisis del coronavirus, que redujó un 10% el resultado final . Con este beneficio, la electrica propondrá una retribución al accionista para 2020, sumando el dividendo ordinario y el complementario, de 0,42 euros por acción, lo que representa un alza del 5% respecto al dividendo repartido con cargo a los resultados de 2019. Para 2021, la compañía prevé un beneficio neto de entre 3.700 y 3.800 millones de euros y una retribución al accionista que podría llegar a 0,44 euros por acción.