Los accionistas de Freixenet han decidido dar un volantazo en la gestión de la empresa mediante la creación de una nueva comisión directiva en la que estarán representadas las tres familias propietarias (Ferrer, Hevia y Bonet) de la compañía. Este órgano tendrá funciones ejecutivas y responde a la desavenencias entre las tres familias por la gestión de la empresa. Tras haber barajado incluso la venta de la empresa, el Consejo de Administración ha decidido este miércoles crear una comisión en la que las tres familias controlarán la gestión diaria de la empresa.