La posible regulación de los precios del alquiler en la futura ley estatal de vivienda provoca en los arrendadores diferentes sentimientos y reacciones que pueden resumirse con el rechazo o la advertencia de que se reducirá la oferta de inmuebles. Sin embargo, aunque los propietarios no estén generalmente de acuerdo con el papel intervencionista del Estado, sí estarían dispuestos a aceptar estas medidas a cambio de recibir algún tipo de compensación, ya sea teniendo mayor apoyo de las instituciones públicas ante un impago, pudiendo consultar antecedentes de morosidad de los demandantes, teniendo la oportunidad de exigir más garantías a los inquilinos o disponiendo de una mejor fiscalidad. Así lo constata la Radiografía del arrendador en España, presentada este jueves por Fotocasa y la Agencia Negociadora del Alquiler.