Una de las grandes promesas de Mauricio Macri durante la campaña electoral que lo llevó a la Casa Rosada hace un año fue la de realizar las obras de infraestructura que el país necesita para resolver problemas como la enorme sobrecarga de las carreteras del país, las inundaciones y la falta de vivienda y de servicios básicos, entre los que están la red de agua potable o desagües, de los que carecen cientos de miles de argentinos. Además de cumplir con los compromisos de su campaña y reducir el déficit de Argentina en materia de infraestructuras, la puesta en marcha de esas obras será uno de los factores clave para reactivar la economía en 2017.