El Gobierno está poniendo las bases, a través de Aena y Enaire, para que el principal aeropuerto de la red española, Madrid-Barajas, pueda competir con los grandes hubs europeos en la atracción de tráfico sin las actuales restricciones operativas. Y ello, antes de la ampliación que arranca en 2025 y que está valorada en 1.464 millones.