Si usted no juega a la Lotería de Navidad (o a cualquier otra) no continúe leyendo. Este artículo no es para usted. Este artículo es para los millones de españoles que nos hemos levantado este 22 de diciembre con una pequeña esperanza de que nuestras vidas puedan cambiar, al menos económicamente. Y las conclusiones son desalentadoras. La probabilidad de que su vida cambie, económicamente hablando, es muy pequeña. Probablemente eso ya lo sabía. Pero quizá se sorprenda más al saber que aunque le toque el gordo, es muy probable que su economía no cambie demasiado. Según las estadísticas, el 70% de los premiados en la lotería vuelven a su situación inicial (o peor) después de unos pocos años. Es decir, 2 de cada 3 premiados, en apenas unos años, estarán de nuevo con los mismos problemas económicos que arrastran hoy.