La maraña judicial en que se ha convertido el choque entre Aena y muchos de sus arrendatarios comerciales, por los alquileres a pagar durante la pandemia, se acerca al centenar de demandas en ambas direcciones, más de 800 millones en juego ante las rebajas ofrecidas por el gestor y a una situación equilibrada en las disputas que se dirimen en múltiples tribunales.