Un pilar del crecimiento de Porsche

Pero hay un antes y un después en Porsche. Y la fecha clave es la entrada en producción del Cayenne, en 2002. En el año fiscal anterior, la marca alemana era un fabricante de deportivos (el legendario 911 y el nuevo Boxster) que había vendido 54.234 unidades con 829 millones de euros de beneficios (antes de impuestos). En 2015 las ventas han aumentado un 415% hasta 225.121 unidades, con nada menos que 80.216 Macan y 73.119 Cayenne. Cada uno supera ya individualmente las ventas totales de entonces. Y los beneficios se han disparado hasta 3.382 millones, un 408% más.

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